Christian Lacroix en bancarrota

Christian Lacroix, una de las marcas emblemáticas del lujo y la alta costura francesa, está en bancarrota financiera, víctima de sus déficits crónicos. El año pasado, la firma tuvo una cifra de negocios de unos 30 millones de euros y 10 millones de pérdidas.

Christian Lacroix, el creador y modisto que dio nombre a su empresa, tiene todavía un contrato personal que aún dura un año. Pero los propietarios han decidido encomendar su incierta suerte al Tribunal de comercio. Precipitada la bancarrota, abandonada la suerte del grupo a las decisiones que tome la justicia, dentro de unos días, Christian Lacroix entra en las más pantanosas aguas de la incertidumbre.

Los hermanos Falic hace meses que buscan un comprador, en vano. Christian Lacroix tiene cubiertas sus espaldas personales, con inversiones y trabajo en otros terrenos paralelos. La alta costura y la creación le dieron muchos días de gloria artística, con un interminable rosario de desastres económicos.

Durante muchos años, Bernard Arnault, patrón del grupo LVMH, uno de los grandes millonarios del lujo francés, intentó convertir Christian Lacroix en una empresa económicamente rentable. Sin conseguirlo.

Nadie duda del talento creador de Lacroix. Pero el modisto no ha conseguido nunca que sus creaciones sean rentables. La crisis económica le ha dado la puntilla financiera. Las tiendas de lujo, en Nueva York y Las Vegas, están en crisis. Ha caído vertiginosamente la venta de perfumes de la casa. Apenas el mercado chino tira de las ventas. Los desfiles de ‘prestigio’ de la próxima temporada están seriamente amenazados.

Vía: Abc