
Kim Kardashian por algún motivo siempre está en el ojo del huracán, quizás porque es una socialité norteamericana que vive por y para su imagen televisiva y eso da pie a que la puedan tanto alabar como criticar. Porque la realidad, es que nunca llueve a gusto de todos. Y aunque Kim está considerada como una de las mujeres más sensuales por sus pronunciadas curvas, ahora que está embarazada de su primer hijo fruto de su relación con el rapero Kanye West parece que la critican por su gran aumento de peso. Algo normal en una mujer en estado embarazada siempre y cuando no se exceda en demasía, que no es el caso.
Realmente Kardashian que está viviendo su mejor etapa como mujer, es consciente que su imagen no es tan sensual como la que siempre ha tenido, pero tampoco admite que la prensa la ataque vilmente asegurando que se pone ‘las botas comiendo’ o que no lleva una alimentación saludable o incluso que pesa más de cien kilos.









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