
El piloto, Dani Pedrosa fue detenido el sábado en Valencia en una operación de la Guardia Civil contra una trama dedicada a amañar los exámenes de patrón de yate. Era una trampa en directo: mientras los aspirantes escribían las respuestas, miembros de la red se las filtraban a través de un pinganillo que los alumnos llevaban oculto en el oído. Pedrosa fue arrestado junto a otras 20 personas y prestó declaración ante la Guardia Civil. El juzgado que instruye la causa decretó el secreto de sumario.
Pedrosa lamentó su comportamiento tras conocerse los hechos: “Quiero pedir disculpas públicamente a mis seguidores y a todos los que confían en mí. Soy piloto de motos, este fin de semana arranca el Mundial en Catar y quiero centrarme única y exclusivamente en la carrera del domingo”, afirmó en un comunicado enviado a Efe.
Cuatro de los 21 detenidos se dedicaban a chivar las respuestas, 10 eran aspirantes que recibían la información y otros siete están acusados de haber suplantado la identidad de otras personas para presentarse por ellos a la prueba. Fuentes cercanas al caso apuntaron que, junto a los pinganillos, los autores del fraude utilizaban una microcámara de vídeo.
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