Carlota Casiraghi es sin ninguna duda una firme heredera y candidata a la elegancia tanto como lo es su madre la Princesa Carolina de Mónaco. Ya que la joven volvió a dar una auténtica lección de estilo con motivo de gala del centenario de los Ballets rusos que se celebró en Montecarlo.
Carlota escogió un sencillo vestido en color malva, en seda y con los hombros embellecidos, mini por delante, y con una cola recta en la parte de atrás. Fiel a su elegancia habitual, Carlota lució un moño muy discreto y un pequeño colgante.
Como buena apasionada de la moda, Carlota aprovechó la ocasión para charlar con su amigo, el diseñador el alemán Karl Lagerfeld.
Vía: ABC
Añadir un comentario
