
Vaya que no me sorprende esta decisión de los responsables del hotel de lujo donde se aloja la cantante Amy Winehouse en Santa Lucía.
Los motivos son obvios dado que la cantante sigue en su rutina de darle al jarro y para evitar sufra un día un accidente, le han prohibido pisar la piscina de las instalaciones. Y así evitar se caiga o tenga un percance y con ello un disgusto.
“Los empleados del hotel han encontrado a Amy en numerosas ocasiones desmoronada en el césped de la piscina después de haberse dado un baño”, “Ella bebe con regularidad grandes cantidades de vino y ron y nadie en su estado debería acercarse a una piscina”, añade la fuente al rotativo The Sun.
No es la primera vez que la conducta de la solista causa algún que otro quebradero de cabeza al hotel. Hace poco tiempo, éste tuvo que ser fumigado porque Amy fue recogiendo todos los perros abandonados con los que se encontraba. El establecimiento ha tenido que pedirle que, por favor, abandone esta costumbre.
¿Alguna vez Amy sentará la cabeza y retomará su carrera como cantante de soul?
Vía: 20Minutos
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